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Estrategia del poker: Elevar para
definir su mano
Elevar para Definir su Mano
Recuerdo un juego en el que tenía el último
turno para actuar con reyes, y reenvidé la apuesta
a un jugador muy fuerte de mi derecha. El flop eran
Atreb-Kcor-4pic. Mi oponente apostó, yo elevé la
apuesta y el reenvidó. Ya que conozco muy bien
su juego, estaba seguro de que no elevaría la
apuesta si tenía un trío de Ases. Él
habría pasado en el flop, igualado mi apuesta
y, pasado y elevado en el turn (cuarta carta comunitaria).
Lo coloqué en A-K, con una posibilidad más
pequeña de que tenga una mano de Acor-Jcor.
El turn fue el 6 de corazones. Apostó y yo elevé la
apuesta. El igualó la apuesta. Si hubiera tenido
un trío de Ases, habría reenvidado la
apuesta, ya que un trío de ases hubiera sido
la mejor mano posible en el turn.
Ahora calculaba que tenía A-K, y debido que
mi oponente también conoce muy bien mi juego,
yo no creía que el igualaría la apuesta
con menos de un par doble. También estaba seguro
de que al elevar mi apuesta le diría que tenía
al menos par doble, y lo que era más probable,
un trío. Cuando cayó el 8cor en la apuesta
del river (quinta carta comunitaria), yo elevé la
apuesta y el reenvidó. En ese momento supe que
mi cálculo era erróneo. No era posible
que tuviera A-K. Tendría que haber entrado al
pote con una mano como A-J del mismo palo y tratado
de robar el pote con su apuesta en el turn –debido
a que tenía el par más alto con un buen
kicker razonable y también una oportunidad para
retirarse si otro corazón salía en el
river. Eso es exactamente lo que sucedió. Formó el
color más alto posible. A pesar de que mi análisis
fue correcto, era muy tarde para salvar mi dinero,
y él ganó un gran pote.
Con el beneficio de la repetición instantánea
que describe anteriormente, puede ver cómo cada
uno de nosotros, por virtud de nuestras apuestas, y
de elevarlas y reenvidar, definíamos nuestras
manos de acuerdo con lo que presumíamos que
tenía el otro. Aunque yo definí mi trío
de reyes contra las manos posibles que el podría
haber tenido, asumí incorrectamente que tenía
un par doble. En tanto que esto fue un error costoso
de discernimiento, puede aprender algo de mí sobre
cómo elevar y reenvidar para definir su propia
mano contra lo que sospecha que su oponente pueda tener.
Elevar la Apuesta para Prevenir
una Carta Gratuito
Al igual que es correcto en ciertas situaciones elevar
la apuesta en el flop para ganar una carta gratis en
el turn, también es correcto elevar para prevenir
que sus oponentes obtengan una carta gratuita o relativamente
barata.
Este es un ejemplo. Usted tiene A-10 en la quinta
posición. En el flop sólo otros tres
jugadores están activos: la gran apuesta ciega,
y los asientos ocho y nueve. El flop es A-9-7. Es el
turno de la gran apuesta ciega. Al no elevarse la apuesta
antes del flop, no hay manera de determinar qué podría
tener. Usted podría quedar afuera si él
tiene A-K, A-Q o A-J y también A-9, o A-7 o
9-7. Por otro lado, él podría apostar
con A-6, tratando de ganar el pote allí mismo
si nadie más tiene un as.
Aunque tiene alguna idea sobre los jugadores de los
asientos ocho y nueve, no está seguro si tiene
la mejor mano. Sin embargo, es justo asumir que si
los asientos ocho o nueve tuvieran A-K, A-Q o A-J,
probablemente hubieran elevado la apuesta antes del
flop. Aunque podrían haber igualado la apuesta
con una mano como A-5 del mismo palo, es más
probable que tengan conectores o un pequeño
par. También es posible que uno de ellos tenga
un trío, aunque las probabilidades no sean favorables.
Sin embargo, si así fuera, no tendrá noticias
de ellos ahora. Esperarán y elevarán
la apuesta en el turn ¾ cuando las apuestan
suban al doble.
¿Qué debería hacer en esta circunstancia?
Ya que igualar la apuesta no es mala idea, elevarla
es probablemente mejor. Si los jugadores de los asientos
ocho o nueve tienen manos de 10-9 ó 9-8, pueden
igualar una apuesta simple en el flop, con la esperanza
de recibir una carta milagrosa en el turn, o tal vez
formar una escalera con cartas que se obtuvieron. Sin
embargo, si son jugadores razonablemente prudentes,
no igualarán la apuesta con un pote elevado
con segundo o tercer par y poco más para apoyarlo.
¿Es ésta una forma de elevar la apuesta
para disminuir el campo? Sí, lo es. Pero en
este caso, usted hace esto después de que el
flop ha definido ¾ o parcialmente, las manos
de sus oponentes. Si es la clase de flop que brinda
alguna ayuda a sus oponentes, es suficiente para que
se queden cerca esperando sacarlo si pueden ver otra
carta gratis, o por no más de una simple apuesta,
entonces es correcto elevar la apuesta para forzarlos
a retirarse.
Si al elevar la apuesta obliga a los asientos ocho
y nueve a retirarse, se enfrenta a la ciega y además
tiene la ventaja de jugar último en el turn
y el river. También puede tener la mejor mano.
A menos que la ciega tenga una gran mano, como par
doble o un trío, probablemente no vaya a apostarle
a usted en el turn. Esto le da la oportunidad de pasar
después de él. Si él no tiene
mucho en la mano y es un jugador agresivo, esto puede
despertar un bluff (engaño) en el river, el
que usted puede descubrir fácilmente.
Si de lo contrario, él no es un jugador agresivo,
pero tiende a igualar mucho con muy poco, usted puede
apostar en el turn y el river sin mucho temor a que
eleven la apuesta, pero con la certeza de que él
la igualará con manos muy pequeñas.
Sin embargo, si uno de sus oponentes tiene ya sea
un trío o un par doble, su estrategia fallará.
Le igualarán la puesta en el flop, y si apuesta
en el turn considerará pasar y elevar. Si ese
es el caso, estará mejor si libera la mano en
ese punto, ya que es difícil prever quién
elevará la apuesta con una mano peor que la
suya, a menos que les guste engañar para elevar.
Debido a que no ve muchas apuestas engañosas
en partidas con límites bajos, debe asumir que
perdió y ahorre su dinero.
Estas cinco razones para elevar la apuesta, a menudo
se complementan entre sí. Puesto que es lógico
elevar solamente para limitar el campo, rara vez vale
la pena elevar sólo para definir su mano ¾ y
no por otra razón. Pero al elevar la apuesta
para limitar el campo, siempre ganará alguna
información sobre cómo su mano se compara
con la competencia.
Por ejemplo, si ha elevado con un par de diez y reenvidan,
hay buenas y malas noticias. Puede haber alcanzado
su objetivo de estar en ventaja ante un oponente, o
puede haber sido vencido. Si dos cartas de su mano,
más altas que la de la mesa, caen en el flop,
debe asumir que ha perdido. Las buenas noticias son,
aunque sea poco, que ha aprendido suficiente sobre
la calidad de la mano de su oponente para ahorrar dinero
al retirarse tan pronto él apueste al flop.
Resumen
Elevar la apuesta puede ser una proposición
poco segura. La mayoría de las veces en las
que apuesta, no está seguro totalmente si tiene
la mejor mano. Aún más, encontrará algunos
oponentes que se toman de manera tan personal el hecho
de elevar la apuesta que responden elevando ¾ aun
cuando sus manos no lo justifican. Aunque están
haciendo una jugada equivocada, esto puede confundirlo.
Se preguntará, "¿Qué puede
tener?"
Ésta es otra razón por la que es decisivamente
tan importante conocer a sus oponentes. Una vez que
puede determinar el juego de su oponente, será capaz
de saber quién esté mintiendo cuando
eleva o reenvida, y qué jugadores tienen generalmente
la mano que representan cuando proceden de manera similar.
Si va a decidir ser un jugador agresivo, no puede
dejar que el temor de un reenvido lo detenga cuando
una estrategia adecuada le exija. La mayoría
de las veces será correcta la apreciación
del valor relativo de su mano contra la de su oponente.
A veces las interpretará mal, como lo hice yo
en el ejemplo mencionado con anterioridad. No hay que
preocuparse. El poker es un juego en el que pocas veces
tomará decisiones con 100% de la circunstancia
disponible para usted. Es un juego de decisiones basado
en información incompleta. De hecho, si usted
esperara a elevar la apuesta hasta que tenga el juego
más alto, nunca perdería un pote grande
como el que describí, pero sus ganancias netas
serían considerablemente menores. ¿Por
qué? Porque usted fue incapaz de tomar un riesgo
justificado por su mano y el juego de sus manos.
Recuerde que en el poker, al igual que en el béisbol,
su promedio de bateo es importante, aunque no es crucial.
Usted quiere ser selectivo, pero no tanto como para
dejar pasar dinero que podría haber ganado,
sino por el hecho de que no tenía la absoluta
certeza sobre el valor de su mano comparada con la
de su oponente.
Está buscando esa legendaria línea fina.
Quiere ser lo suficientemente agresivo para optimizar
sus ganancias. ¡Optimizar es la palabra adecuada!
No está jugando para maximizar las oportunidades
de ganar. Si así fuera, simplemente jugaría
cada mano y quebraría mientras gana más
manos que alguien más en la mesa. Tampoco está jugando
para minimizar sus oportunidades de perder. Si así fuera,
estaría jugando manos grandes solamente, y sus
oponentes se darían cuenta pronto y el único
momento en que podría entrar en acción
sería cuando su oponente tenga una mano mejor
que la suya.
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